3. DIMENSIÓN CONVIVENCIA SOCIAL Y SALUD MENTAL

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3. DIMENSIÓN CONVIVENCIA SOCIAL Y SALUD MENTAL
3.1 Introducción

La salud mental es parte integral de la salud y el bienestar de un individuo, tal como refleja la definición de salud de la Organización Mundial de la Salud: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades»(1). La salud mental, como otros aspectos de la salud, puede verse afectada por una serie de factores socioeconómicos que tienen que abordarse mediante estrategias integrales de promoción, prevención, tratamiento y recuperación que impliquen a todo el gobierno(2).

Hablar de convivencia social y salud mental en Antioquia es hablar de algo a lo cual no se le ha dado la importancia que requiere para poder abordarla, visibilizarla, atenderla y entenderla; hablar de salud mental es hablar de una parte integral de los seres humanos. Muchos aspectos que afectan la salud mental de los individuos pueden prevenirse o mitigarse y de esta forma evitar las consecuencias a corto, mediano y largo plazo.

La información que se detalla a continuación es gracias a los desarrollos que en vigilancia en salud pública ha realizado el departamento en los eventos de violencia y conducta suicida; en otros temas como el consumo de sustancias psicoactivas la información obtenida es a partir de las investigaciones que se han desarrollado desde el comité departamental de prevención de drogas de Antioquia: Encuesta de Hogares (2010)[1] y la investigación en escolares (2012)[2]. Estos datos ponen de relieve los aspectos más importantes de la salud mental en Antioquia.

3.2 Objetivo

Descripción de la situación de salud mental en los componentes de violencia intrafamiliar y sexual, conducta suicida y consumo de sustancias psicoactivas en el departamento de Antioquia 2009 – 2014.

3.3 Situación actual

La salud mental es un componente integral y esencial de la salud, es un estado de bienestar en el que la persona realiza sus capacidades y es capaz de hacer frente al estrés normal de la vida, de trabajar de forma productiva y de contribuir a su comunidad. En este sentido positivo, la salud mental es el fundamento del bienestar individual y del funcionamiento eficaz de una comunidad; cuando este equilibrio se ve afectado por diferentes factores (condiciones estresantes, discriminación, exclusión social, riesgos de violencia y violación de los derechos humanos), el bienestar de la persona y una comunidad se debilita conduciendo a los individuos a conductas poco saludables, tales como consumo de sustancias psicoactivas, entre ellas alcohol y tabaco, practicas relacionales mediada por la violencia, conducta suicida, trastorno mental, reduciendo así la capacidad de la comunidad para el desarrollo de recursos y capacidades en pro de su bienestar. (3)

Antioquia no es ajena a esta situación, es así como la violencia intrafamiliar y sexual, la conducta suicida y el consumo de sustancias psicoactivas se encuentra presente en los municipios de las 9 regiones del departamento, se hablara en ese orden sobre cuál es la situación actual.

La Organización Mundial de la Salud define la violencia como: “El uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, daños psicológicos, trastornos del desarrollo, privaciones o muerte”(4).

Se entiende por violencia intrafamiliar toda acción u omisión cometida por algún miembro de la familia (en relación de poder), que perjudique el bienestar, la integridad física, psicológica o la libertad y el derecho al pleno desarrollo de otro miembro de la familia, sin importar el espacio físico donde ocurra; comprende entonces, el maltrato a mayores y menores de edad, la violencia conyugal, entre otros miembros de la familia, y el abuso sexual por algún integrante de la familia.(4)

La problemática de la violencia intrafamiliar y sexual y sus consecuencias se ven reflejadas en el ámbito económico, político y social. Es un problema de salud pública de proporciones epidémicas, que requiere medidas urgentes para su identificación, intervención y prevención, es también una violación grave a los derechos humanos. Afecta a un número considerable de la población, especialmente a las mujeres, y el daño que causan estas agresiones puede durar toda la vida y repercutir en varias generaciones, con graves consecuencias sobre la salud, deteriorando profundamente el bienestar físico, sexual, reproductivo, psíquico, mental y social de las personas y las familias.(5)

La violencia intrafamiliar y sexual son problemas graves y generalizados en Antioquia, para el 2014 la tasa fue de 142,19 por cien mil habitantes (9.069 casos), cuando esto se mira por cada una de las modalidades de violencia, se encuentra que la física tuvo una tasa de 69,77 por cien mil habitantes, ubicándola en primer lugar entre las diferentes expresiones de la violencia; la violencia sexual por su parte tuvo una tasa de 46,61 por cien mil habitantes, esta es una de las más graves, pues sus efectos se instauran de por vida en el individuo que la padece, resquebrajando su desarrollo personal y social; la violencia psicológica, tal vez una de las más difíciles de identificar, debido a que algunas de sus formas de expresión son tan sutiles que la propia víctima no la reconoce como tal, pues suele disfrazarse de protección, de atención, de buenas intenciones y de buenos deseos, tuvo una tasa en el departamento de 20,79 por cien mil habitantes, en la mayoría de los casos esta modalidad de violencia antecede a la física; por último se encuentra la privación y negligencia con una tasa de 5,02 por cien mil habitantes. Es importante mencionar que una persona no es víctima de un solo tipo de violencia, estas siempre se “acompañan” entre sí, desafortunadamente el sistema de vigilancia nacional solo permite identificar una sola cuando se consultan los servicios de salud.

La mayor proporción de los casos de violencia intrafamiliar y sexual en el 2014 se presentó en el sexo femenino 85,09% (7.717 casos), este comportamiento de la violencia ha sido constante, un alto porcentaje de las víctimas son las mujeres, lo que pone en evidencia el ejercicio de poder en  relaciones asimetricas y desiguales entre hombres y mujeres. Con respecto al area de ocurrencia la mayor representatividad fue en el area urbana con un 76% (6.856 casos).

Si bien se tiene un panorama sobre cuál es la situación de violencia intrafamiliar en el departamento, se encuentra que esta información presenta altos índices de subregistro, muchas personas no consultan los servicios de salud y muchos otros casos no son notificados, esto apenas es una aproximación a la situación real, y se han realizado esfuerzos por sensibilizar a la población para su identificación, denuncia, prevención. Los efectos de la violencia aún no han sido visibilizados ampliamente dando origen a una subestimación de la problemática y de la magnitud real del daño. La forma como aparece la violencia y se expresa en las realidades comunitarias son complejas, tanto en sus momentos de aparición, como en los diferentes escenarios y formas de expresión.

Una de las consecuencias que puede tener ser víctima de violencia, en cualquiera de sus expresiones, es la conducta suicida, y/o el consumo de sustancias psicoactivas, entre otras, así como pueden existir otros factores, no solo la violencia, como precursor para que se presenten estas conductas. Es por esto y muchos otros factores que hablar de salud mental y sus afectaciones no es sencillo por la forma como esta se entreteje

La conducta suicida es uno de los fenómenos que más confronta a las personas que trabajan en el sector salud. La manifestación del deseo de algunas personas de quitarse voluntariamente la vida puede producir pensamientos y emociones agresivas como ira, malestar, enojo, incredulidad, desconfianza o vergüenza en el personal de salud, sentimientos que se exacerban si fallece una persona por suicidio(6).

Las cifras de la organización mundial de la salud (OMS) indican que el suicidio esta entre las 10 principales causas de muerte en cada país, y es la segunda causa de defunción en las personas en el rango de 15 a 29 años de edad, se estima que cada año se suicidan en el mundo un millón de personas, y se calcula que 20 millones de personas lo intentan(7). Las tasas de suicidio que se proyectan a futuro son igualmente alarmantes se estima que en el año 2020 morirán aproximadamente 1,53 millones de personas en el mundo por suicidio y el número de tentativas será entre 10 y 20 veces superior a este número. Si bien las cifras son por sí mismas preocupantes, estas no alcanzan a medir el alto impacto psicológico, económico y social sobre los afectados, su familia y la comunidad en general. La organización señaló que “el trauma emocional que causa un suicido en el entorno del suicida, fallido o realizado, “puede durar numerosos años”.(8)

Colombia no es ajena a esta realidad mundial, en el 2103 la tasa de suicidio fue de 3,84 por cien mil habitantes, Antioquia estuvo dentro de los 5 departamento con la tasa de suicidio más altas en el país, ocupando el quinto lugar con una tasa de 5,2 por cien mil habitantes (9).

Para el 2014 en el departamento de Antioquia se presentaron 3.518 intentos de suicidio para una tasa de 55,2 por cien mil habitantes, predominando el consumo de fármacos, seguido de otros métodos como ahorcamiento, proyectil por arma de fuego, arma corto punzante o salto al vacío. En relación con el suicidio consumado, se notificaron 306 casos, para una tasa de 4,8 por cien mil habitantes. Los métodos mayormente empleados en el suicidio consumado, fueron ahorcamiento y proyectil de arma de fuego.

Este panorama mundial y departamental conlleva a sustentar, que la dimensión psicológica de la detección y la prevención, implica además de la transmisión de información y conocimientos, la aplicación de los principios del aprendizaje cognoscitivo, del aprendizaje social, de la comunicación persuasiva, de la intervención comunitaria, del mercadeo, de la articulación y de la acción, para que haya en el individuo, en la familia y en la comunidad en general, conocimiento de los riesgos, claridad sobre la exposición a ellos, toma de decisiones efectivas para modificarlos, elaboración de planes conducentes a la implementación de las conductas de prevención y a su mantenimiento.

El suicidio es un grave problema de salud pública; no obstante, es prevenible mediante intervenciones oportunas, basadas en datos fidedignos y a menudo de bajo coste. Para que las respuestas sean eficaces se requiere una estrategia de prevención del suicidio que sea multisectorial e integral. Esas acciones deben ser amplias e integradas, dado que ningún enfoque individual por separado puede tener efecto en una cuestión tan compleja como esta (8).

Según la última encuesta nacional de salud mental el consumo de sustancias psicoactivas se encuentran asociado al riesgo de suicidio en población adolescente, otros factores de riesgo son problemas disciplinarios recientes, perdidas de alguien cercano, problemas en la escuela y falta de actividades (9).

Tabla 1. Tasa de violencia intrafamiliar y sexual, intento de suicidio y suicido. Antioquia, 2014.

abla 1 Tasa de violencia intrafamiliar y sexual intento de suicidio y suicdo Antioquia 2014 png

Fuente: Sivigila, 2014 (Violencia intrafamiliar y sexual, Intento de suicidio), DANE, 2014 (Suicidio)

Intervenir la situación de salud mental en el departamento implica conocer muy bien la magnitud del problema traducido en violencia intrafamiliar y sexual, conducta suicida, consumo de sustancias psicoactivas, se requiere entenderlo, e identificar cuales áreas son las más afectadas y como y a través de qué medios impactarlas positivamente; esto reduciría en gran proporción el alto costo al sector salud a causa de la carga de morbilidad y mortalidad asociada a estas problemáticas. La recopilación de los datos y un sistema que garantice la consecución de información básica se define como esencial para todos los aspectos del sistema de salud, y para este caso en particular, de salud mental, especialmente en el desarrollo de acciones orientadas a mejorar las condiciones de salud de una población, son un insumo básico para la fijación de metas en el establecimiento de políticas públicas así como el diseño de evaluaciones que den cuenta de que esas metas y objetivos se están alcanzando.

3.4. Tendencia del evento, interpretación y análisis de los indicadores

A continuación se describe la situación de salud metal para el periodo de 2009 a 2014, se abordara lo relacionado con la violencia intrafamiliar y sexual y la conducta suicida (intento de suicidio y suicidio); lo referente a consumo de sustancias psicoactivas, la información que se detalla es la obtenida a partir de las investigaciones que en el departamento se han desarrollado en población general y población escolar.

3.4.1 Violencia intrafamiliar y sexual

La Organización Mundial de la Salud (OMS), divide la violencia en tres tipos los cuales son: violencia auto infligida, violencia interpersonal y violencia colectiva. La violencia interpersonal se subdivide a la vez en violencia intrafamiliar o de pareja siendo esta, la violencia que se produce entre los miembros de la familia o la pareja y por lo general sucede en el hogar, ejemplo maltrato a menores, violencia contra la pareja, ataque sexual por personas conocidas y maltrato de las personas mayores (10).

La génesis de la violencia se atribuye a distintos factores tanto de orden estructural como coyuntural; para el año 2000 se encontró que en cada año más de 1,6 millones de personas pierden la vida y otra cantidad no determinada sufren lesiones no mortales como resultado de la violencia auto infligida, interpersonal o colectiva, siendo la violencia en general una de las principales causas de muerte en todo el mundo para la población de 15 a 44 años de edad (11).

Más de un tercio de la población mundial de mujeres es afectada por la violencia física o sexual, encontrando que un 30% de las mujeres sufren violencia sexual por su pareja o ex pareja. El impacto de la violencia en las mujeres puede tener el doble de la probabilidad de sufrir depresión, problemas con uso de licor o sustancias psicoactivas, infecciones de transmisión sexual, embarazos no deseados, abortos y niños con bajo peso al nacer, además el 42% de ellas sufren lesiones físicas moderadas y severas, el 30% son víctimas fatales de la agresión por su pareja o ex pareja.

Según Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses durante el año 2013, en Colombia se registraron 158.798 casos de lesiones personales, lo que significa 3.291 casos más que el año 2012, en términos absolutos. La tasa por cada 100.000 habitantes fue de 337 víctimas (12).

En Antioquia desde el año 2007 se viene registrando los eventos de violencia intrafamiliar en el SIVIGILA, en ese año y en el 2008 no todos los municipios del departamento reportaban y además no se tenían desagrupadas las diferentes manifestaciones de la violencia, el evento entonces se denominaba violencia intrafamiliar. Desde entonces en el departamento se han realizado ajustes en la notificación del evento con el propósito de obtener una mejor caracterización del evento.

En los inicios del reporte de este evento en el departamento se encontraba subregistro, y esto aún persiste dado la complejidad del evento, sumado a esto se encuentra los cambios en los últimos años frente a la vigilancia de las violencias desde el nivel nacional lo que ha generado también dificultades para su seguimiento.

Tabla 2. Casos reportados de los eventos de violencia Intrafamiliar y Sexual. Antioquia, 2009-2014.

Tabla 2 Casos reportados de los eventos de violencia Intrafamiliar y Sexual Antioquia 2009 2014

Fuente: Sivigila 2009-2014.

La violencia física es el evento que más casos reporta en todos los años, lo que pone en evidencia las dificultades entre el relacionamiento de los individuos, y la debilidad en las estrategias para la resolución de conflictos.

Figura 1. Tasa de violencia intrafamiliar y sexual. Antioquia 2009-2014

Figura 1 Tasa de violencia intrafamiliar y sexual Antioquia 2009 2014

Fuente: Sivigila 2009-2014

La tasa de violencia intrafamiliar y sexual en el departamento de Antioquia en el periodo de 2009 – 2014 presentó una tendencia creciente pasando de ser la tercera tasa departamental de violencia en el 2009 a ubicarse en el segundo lugar en el 2014, con un crecimiento exponencial a partir del 2012 pasando de una tasa de 7,8 a 46,6 por cien mil habitantes (Figura 1).

Figura 2. Tasa de violencia intrafamiliar y sexual por subregión. Antioquia 2009-2014.

Figura 2 Tasa de violencia intrafamiliar y sexual por subregion Antioquia 2009 2014

Fuente: Sivigila 2009-2014

Al mirar el comportamiento de la violencia intrafamiliar y sexual en el departamento en los últimos 6 años, se encuentra que las regiones de occidente y suroeste muestran un ascenso marcado en el 2011 presentando las tasas más altas en el departamento para ese año, 437,01 y 446,27 por cien mil habitantes respectivamente. Suroeste, Oriente y Occidente son las regiones que presentan las tasas más altas a partir del 2012. (Figura 2)

El ciclo vital también determina una mayor vulnerabilidad a un tipo de violencia en particular siendo los niños de 0 a 10 años los más vulnerables a la privación y negligencia, los adolescentes a la violencia sexual y los adultos jóvenes a la violencia física.

[1] Secretaria Seccional de Salud y Protección Social de Antioquia. Comité Departamental de Prevención de Drogas de Antioquia. Prevalencia del Consumo de Sustancias Psicoactivas en el Departamento de Antioquia. Encuesta de Hogares 2010.
[1] Secretaria Seccional de Salud y Protección Social de Antioquia. Comité Departamental de Prevención de Drogas de Antioquia Investigación sobre consumo de sustancias psicoactivas en jóvenes escolares del departamento de Antioquia – investigación comparativa 2007/2011. 2012.